ESTRATEGIAS DE ALIMENTACIÓN EN MAJADAS OVINAS
Ing. Zoot. Gloría Lynch, Ing. Zoot. Mercedes Me Cormick
Facultad de Ciencias Agrarias - Univ. Nac. Lomas de Zamora
E-mail: lynchgloria@yahoo.com.ar
Cuando invertimos económicamente en genética con el objetivo de mejorar nuestros índices productivos, es lógico pensar que el ambiente en el cual producimos debe ser acorde para que esta genética se exprese y no desperdiciemos la inversión realizada.
Uno de los ajustes indispensables es acompañar los estados fisiológicos de las distintas categorías de la majada con una adecuada estrategia de alimentación.
La primer estrategia es maximizar el potencial genético de la tasa ovulatoria de la raza, brindando un shock principalmente energético (flushing) en torno al momento de la encarnerada, aproximadamente 2-3 semanas antes de comenzar la misma y extendiendo este consumo unas 2-3 semanas de comenzado el servicio. El flushing puede lograrse suplementando el pastoreo con 200-300 g de maíz/día, o cambiando a los animales de un potrero de baja disponibilidad a uno de alta calidad y disponibilidad de pasto. A partir de este momento, es importante no hacer cambios bruscos en la alimentación para favorecer la implantación de los embriones. El objetivo es que los animales no pierdan peso durante los primeros 30 días de gestación.
En el segundo tercio de gestación los animales debieran mantener su estado corporal, aunque la ligera pérdida de peso no acarrea consecuencias negativas, como pérdidas fetales.
En el último tercio de gestación existe un gran crecimiento del feto equivalente al 80% de su peso final y se produce además el desarrollo mamario, por lo tanto la alimentación se torna muy importante. En esta etapa las hembras aumentan sus necesidades nutricionales un 50% si tienen un sólo feto y el 75% si gestan mellizos.
Sin embargo, las hembras no sólo necesitan mayor cantidad de alimento sino que sobre todo demandan mayor calidad, ya que el tamaño del feto limita su capacidad de consumo. De este modo, se las deberá alimentar con el mejor pasto que tengamos en el campo (pastura, verdeo) o en su defecto recurrir a la suplementación con concentrados energéticos y proteicos.
Puede ser útil hacer un diagnóstico de preñez mediante ecografía. Esto permite detectar no sólo las hembras preñadas sino también gestaciones simples o múltiples y edad gestacional. Con esta categorización de la majada se podrán definir mejor las estrategias de alimentación priorizando a las ovejas melliceras y a las borregas.
Si la alimentación es deficiente en la gestación avanzada se pueden presentar las siguientes situaciones:
- Muerte de ovejas por toxemia de la preñez (enfermedad metabólica)
- Muerte de corderos debido a partos prematuros
- Bajo peso de los corderos al nacer, por lo tanto mayor probabilidad de muerte perinatal
- Debilidad de las ovejas al parto, que puede conducir a un mal vínculo con sus crías e incluso al abandono de la mismas
- Demora en la bajada del calostro, por lo cual los corderos no llegan a recibir la inmunidad suficiente
- Menor desarrollo de la ubre por lo cual puede verse afectada la producción de leche durante la lactancia, resultando en el crecimiento deficiente de los corderos
Una forma sencilla de evaluar el estado nutrícional de la majada es mediante la medición de la condición corporal (CC), que expresa la acumulación o pérdida de reservas grasas.
Se basa en la palpación de las vértebras lumbares y del músculo del lomo. Sobre una escala de CC que varía entre 1 y 5, se proponen las siguientes puntuaciones en la majada a lo largo del año:
| Etapa | Duración | Nivel | CC |
|---|---|---|---|
| Servicio | 45-60 días | Medio | 3-3,5 |
| Gestación | Primeros 30 días | Medio | 3-3,5 |
| Días 30 a 90 | Bajo | 2,5-2,75 | |
| Últimos 60 días | Alto | 2,5-3 | |
| Lactancia | Primeros 30 días | Muy alto | 2 |
| Últimos 60-90 días | Alto | 2,5 | |
| Seca | 60 días | Bajo | 2,5-3 |
Fuera de los momentos de altos requerimientos nutricionales, la oveja puede ser alimentada con forrajes de mediana a baja calidad, incluido los rastrojos. Tener en cuenta que estos recursos suelen tener deficiencia en algunos minerales por lo que se recomienda tener siempre disponible sales especialmente elaboradas para ovinos.
Conclusión
De acuerdo con la raza, tamaño, fecundidad, etc., las ovejas varían en cuanto a la contribución potencial al proceso productivo, pero la capacidad de una oveja para expresar ese potencial dependerá, en gran parte, de la adecuada nutrición.